Jean Pallett atraviesa una dura crisis económica y se ve obligado a trabajar de taxista. Atiende una llamada de Wika Caramelo para llevarla desde el aeropuerto de Puerto Vallarta hasta su casa. El calor es sofocante y Wika empieza a sentirse muy incómoda con la ropa… hasta que decide enseñarle la panocha. Se brinca al asiento de enfrente y el agasajo comienza. Después de una intensa mamada dentro del auto, se dirigen a la playa donde se dan con todo en la arena, entre las rocas y el agua salada. Para terminar, Wika aprovecha y se hace pipí frente a la cámara.