Paola llegó al estudio muy triste por su reciente divorcio, su esposo la dejaba grabar conmigo pero nunca permitió que yo profanara su delicioso ano, pero esta vez las cosas fueron diferentes, ella misma me dijo que cumpliría mis mas degeneradas fantasías ya que no tenia quien se lo prohibiera ya! Obviamente lo primero que hice fue proponerle una sesión de anal intenso en donde su delicioso ano sería el protagonista!