Tienes hambre, estas esperando tu sacro almuerzo, mientras que la culona que tienes por empleada demora la vida. Tanto se demora que al final se te fue hasta el apetito.
Pero lo cierto es que si tienes hambre, pero el menu de hoy no es lo que preparó ella, sino que el menú es ella. Efectivamente tienes un hambre por comerte ese gran culo gordo como se debe, y de paso le enseñas que a la siguiente cuando le pides la comida, tiene que darse prisa.
Espero que con esta lección al menos cocine más rápido, pero si no lo hace, no hay problema, de igual manera termino comiendo bien al final del día hasta saciarme.